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La devanadera para hilar

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  Desde el siglo XII se usa la devanadera, una especie de aspa de madera que gira sobre un eje de madera o hierro, para pasar el hilo de ovillo a una madeja como al revés. Aunque ya no es habitual su uso, se sigue empleando para realizar trabajos de artesanía en algunas zonas rurales. El hilado comenzaba por tomar un copo de lana o algodón que se retorcía entre los dedos hasta darle forma de hebra que se amarraba   al huso y se realizaba el procedimiento de torsión. El huso es un trozo de madera largo y redondeado que en sus extremos, normalmente el inferior, lleva una pieza redonda de contrapeso y tope. Mientras tanto, con la otra mano se hacía girar el huso con un extremo afirmado en el suelo, de modo que la hebra iba enrollándose a él; una vez que el huso se había llenado, la fibra hilada se desenrolla manualmente o con una devanadera, para guardarla como ovillo o como una madeja. El Museo Etnológico El Caserón expone en una de las vitrinas de la planta superior tres in...

Los cencerros

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  En otros tiempos, la abundancia de ganado vacuno propició la proliferación de cencerros, pequeñas campanas hechas con chapas de hierro que se colocan alrededor del cuello de las vacas, ovejas, cabras o caballos y que servían para identificar a los grupos de ganado y facilitar la labor de búsqueda cuando algún animal se perdía.   El proceso de fabricación, totalmente artesanal, consistía en cortar un trozo de chapa utilizando una cizalla, practicando en el centro un agujero para el paso de la hembrilla (anilla para colgar el badajo). Una vez moldeada la pieza se ‘embarra’, es decir, se envuelve con una mezcla de paja y barro y posteriormente se introduce en el horno de carbón donde permanecerá más o menos tiempo en función del tamaño, adquiriendo de este modo el temple que les da el color cobrizo y la sonoridad musical que les caracteriza. Una vez sacado del horno, se le aplica una serie de golpes en lugares estratégicos para que suene más grave o más agudo.   Pero ...

Una tabla de lavar y más

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En la vitrina de los instrumentos idiófonos, en la primera planta del museo, se puede contemplar una antigua tabla de lavar. La razón no es otra que, al igual que muchos utensilios domésticos y de trabajo, además de su función original, se utiliza para acompañar y dar ritmo a las canciones como se emplean también las cucharas, el almirez, el mortero, el yunque, el cántaro y la zapatilla, la criba, etc.. La tabla de lavar se construye a partir de una tabla de madera a la que, en una de sus caras, se tallan una serie de relieves o canaletas para frotar la ropa previamente enjabonada. Pero este entrañable objeto doméstico es también un instrumento rítmico, idiófono percutido, muy utilizado en la música blues,  folk, country y skiffle que se toca con dedales metálicos de costurera en cada uno de los dedos. También hay una versión de la tabla de lavar, elaborada con material metálico y que se cuelga del cuello, llamada rubboard. Vale la pena ver en algún vídeo de youtube la maestría y ...

La gorra de ‘enrizo’ de Piedrahita

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  Esta elaborada gorra de trabajo femenina es un elemento de la indumentaria tradicional abulense que estuvo y, aun hoy lo está, muy extendido en la provincia. Son utilizadas y confeccionadas por las mujeres con el objetivo de protegerse del sol mientras realizan las tareas del campo.   Todas estas gorras tienen ala en la parte delantera, formando un hueco en la parte de atrás para dejar salir el moño. Están elaboradas con paja de centeno, solamente con la parte central del tallo de la espiga, la más flexible y, por tanto, más manejable. Luego se mojan para evitar que se ablanden. Posteriormente se seleccionan las más idóneas y se empieza a trabajar formando trenzas de variadas formas.   Esta gorra de Piedrahita, perteneciente al tipo de gorras de ‘enrizo’, muy típicas en la zona, se caracteriza por llevar un frente de rizos entre dos rodetes laterales u “orejas”. La que puede verse en la imagen, pertenece a los fondos del museo y que fue donada por Encarnación Perdi...

El escapulario de la Virgen del Carmen: un signo mariano

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  La RAE define escapulario como “un objeto devoto formado por dos pedazos pequeños de tela unidos con dos cintas largas para echarlo al cuello”. El escapulario es, pues, un signo externo y una práctica de devoción mariana recomendada por la iglesia desde hace más de siete siglos, concretamente desde que, según la tradición, el 16 de julio de 12 51, la Virgen María se lo entregó a San Simón Stock, superior general de los Carmelitas en el convento de Cambridge (Inglaterra) diciéndole: “Toma este hábito; el que muera con él, no padecerá el fuego eterno”. Poco después, la devoción por el escapulario del Carmen se extendió por todo el mundo cristiano.   Y es que antiguamente, el escapulario (del latín scapularis , referente a la espalda) era una prenda superpuesta que llevaban los monjes durante el trabajo manual. En nuestro caso, viene a ser el hábito de las carmelitas simplificado y reducido de tamaño para poder ser llevado más cómodamente. Este símbolo debe ser impuesto y ...

En el s. XVIII también preocupaba la economía

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Una de las piezas más singulares del Museo Etnográfico el Caserón, por su antigüedad y por significar un hito en la historia del pensamiento económico de España, es el libro Discurso Sobre  el Fomento de la Industria Popular, de Pedro Rodríguez  de Campomanes (1723-1802), editado en el año 1774.El conde de Campomanes fue un prestigioso político y economista ilustrado del siglo XVIII, que participó activamente en la política de tres reinados (Fernando VI, Carlos III y Carlos IV), impulsor de reformas administrativas, económica y universitarias. Jurista renovador, resume el espíritu dieciochesco de la época y llegó a ser ministro de Hacienda en 1760, y nombrado Fiscal del Consejo de Castilla en 1762, que más tarde presidió. En 1763 pasó a ser miembro dela Real Academia Española y en 1764 obtuvo la presidencia de la Real Academia de la Historia. El Discurso Sobre el Fomento de la Industria Popular, con una tirada de 30.000 ejemplares, se convirtió en unos de los principales trata...

El guarnicionero, maestro artesano

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  El avance de la técnica en las labores del campo con la introducción de maquinaria en las faenas agrícolas trajo consigo que ya no fuesen tan necesarios los animales que realizaban estos trabajos, y ello llevó a   una clara regresión en los pueblos del tradicional oficio de guarnicionero .   Los guarnicioneros eran, ante todo, artesanos especializados en los aparejos o guarniciones de las caballerías de tiro, como el cabezal , la collera , el horcate etc., que solían adornar con bordados, cascabeles, borlas, trenzados, flequillos y tachuelas, formando, a veces, primorosos dibujos.   La materia prima que empleaban era la piel de vaca y el proceso de fabricación pasaba por el curtido de la piel y el raspado de ésta, seguido por el patronaje y corte y por último el cosido de la pieza. Entre los utensilios que utilizaban se encontraban la lezna , las agujas , las cuchillas , además de tenazas , martillos y rajadores y una pieza compuesta por tres maderas en f...