Las
primeras tarjetas postales nacieron en Austria en el año 1869. Cuatro años más
tarde, se empezaron a imprimir en España estas pequeñas cartulinas como medio
de comunicación postal que tenían la considerable ventaja de reducir el coste
del franqueo para aquellos que desearan enviar textos más breves que las
misivas convencionales.
Al
poco tiempo, en esta modalidad del correo, se fue imponiendo la ilustración del
anverso debido, sobre todo, a la celebración de Exposiciones Internacionales
que se desarrollaron en la década de los ochenta del siglo XIX, especialmente la Exposición Universal
de París de 1889, cuyas imágenes fueron reproducidas en la tarjeta postal.
En
España, la casa
Editorial Hauser y Menet fue de las primeras en editar
tarjetas postales, imprimiendo a partir de 1897 la denominada ‘serie general’
que constaba de 690 postales numeradas. Solían reproducirse vistas de ciudades,
obras de ilustradores y fotógrafos, temas taurinos etc. Por esta razón esta
modalidad de correo no tardó en convertirse en un interesante vehículo
cultural, y así fototipias como la de J. Laurent o la de su sucesor Lacoste además
de otros grandes fotógrafos de la época, o bien grabadores y litógrafos como
Magín Pujadas, dotaron a la tarjeta postal ilustrada de un sello de calidad
artística incuestionable. Una interesante muestra de estas antiguas postales están
expuestas en la planta baja del museo.
Comentarios
Publicar un comentario