La máquina de coser Singer
Pocas invenciones han sido de tanta utilidad y ofrecido ventajas como la máquina de coser que, en su tiempo, llegó a revolucionar el trabajo manual en las fábricas y en los hogares. Era, por tanto, muy común hace algunos años encontrarnos en muchos hogares máquinas de coser como la que en esta ocasión traemos nuestro espacio quincenal “Conoce tu museo”.
Se
trata de una máquina SINGER que la compañía del mismo nombre diseñó en 1926.
Este
modelo fue una versión perfeccionada por el norteamericano Isaac Merrit Singer
(1811 – 1 875) de un modelo previo de Elias Howe (1819 – 1867). A éste le cupo el honor de patentar en 1846 la
primera máquina de estas características y Merrit Singer obtuvo por su parte
una patente sobre la suya en 1 851; Howe, después de muchos problemas con
Singer, defendió con éxito su prioridad y obtuvo el pago de derechos de
invención sobre casi todos los tipos de máquinas de coser utilizados en aquella
época.
Hay
que reconocer que la popular marca SINGER
ha llegado a convertirse en una leyenda en el mundo de la costura y que fue uno
de los primeros avances en facilitar la tarea doméstica al ofrecer la
posibilidad de realizar gran cantidad de prendas con una total autonomía.
El
modelo que puede contemplarse en la planta baja del museo procede de San
Sebastián de los Reyes y data de 1926; la máquina está adornada con unas
bonitas y curiosas calcomanías que representan una esfinge. El conjunto fue
donado al museo en julio de 2007 por Dª Manuela Valdeavero.
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